El último reporte Data Breach de Verizon 2020 (DBIR), detalla que los ciberataques llegaron en un 96% por un correo electrónico, mientras que el 3% fue a través de un sitio web y más del 1% se asoció con teléfono o SMS.

Es una realidad. Y es que, en medio de la era digital, al hablar de ciberseguridad, se asume que el usurio es la pieza más débil de la cadena frente a los sucesivos delitos cibernéticos. No obstante, es muy importante saber que depende de cada persona informarse y cuidarse de estos atentados.

Diversas publicaciones revelan que los últimos ciberataques en Chile y en el resto del mundo han llamado poderosamente la atención y eso a derivado en tomar muchas más medidas de seguridad. Pero, de igual modo estos hechos continúan sucediendo. Desde ahí surge la interrogante: ¿Qué pasa con la responsabilidad y el cuidado de los usuarios que siguen cayendo en trampas cibernéticas?

Propio del ser humano

Para Michelle Senna, Gerente de marketing digital de Circle, es claro que el factor que se repite en estos hechos es que apuntan a los temores propios de ser humano. “Muchas veces apelan a nuestros miedos, dudas y curiosidades para hacernos caer. Y es este tipo de manipulación la que debe evitarse estando bien informados y siendo usuarios responsables”. Los estudios publican que esa es la herramienta utilizada por los ciberdelincuentes en más del 90% de sus ataques. ¿El resultado?  Robo de nuestra información, manipulación de correos electrónicos, mensajes, llamadas telefónicas; y monitoreo de las redes sociales con el fin de conectar con nuestras emociones e intereses para engañarnos.

Una clara muestra de esto es el último reporte Data Breach de Verizon 2020 (DBIR), que detalla que los ciberataques llegaron en un 96% por un correo electrónico, mientras que el 3% fue a través de un sitio web y más del 1% se asoció con teléfono o SMS.

¿Cómo evitar ciberataques?

1.- ¡Detecta los pretextos! Un ciberdelincuente podría simular, por ejemplo, ser un ejecutivo de un banco, que requiere tu información personal para algún beneficio. ¡No te dejes engañar!

2.-Sentido común: Debemos ser capaces de detectar detalles importantes cuando nos llamen o escriban. Desde ahí, siempre debemos apelar al sentido común y preguntarnos: ¿es necesario que me contacten para esto y que me pidan esta información? ¡No entregues datos confidenciales!

3.-Preocupación extrema: Seamos sensatos. No es normal ni cotidiano que alguien que no conocemos manifieste preocupación extrema por nuestros asuntos. Desde ahí hay que ser precavidos y no revelar información personal en ningún caso.

Lo cierto es que si consideramos los tres puntos anteriormente detallados, detectaremos que muchos ciberdelincuentes tratan de generar un pretexto, vinculando una necesidad para atacarnos. Por eso hay que ser responsables con nuestra información y no revelar nuestros datos personales a quienes no conocemos para, de este modo, dejar de ser la pieza más débil de la cadena.